¿Somos falsos o verdaderos profetas?


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Dentro de  los documentos del Concilio Vaticano II, el tema sobre el carácter secular de los laicos,  se encuentra en la  constitución dogmática Lumen Gentium, documento principal del Concilio Vaticano II, al que se ordena el resto de documentos y del que reciben su sentido.

Laicos son los cristianos que forman el Pueblo de Dios y que por el bautismo participan de las funciones de Cristo: Sacerdote, Profeta y Rey (Constitución Lumen gentium, 31). 

Entre las muchas advertencias que nos hace Cristo en el Evangelio nos dice: Surgirán muchos falsos profetas que engañarán a muchos y al crecer cada día más la iniquidad, la caridad de la mayoría se enfriará.  Pero el que persevere hasta el fin ese se salvará”  Mt  24, 11/13

Es  muy cierto que siempre ha habido todo tipo de charlatanes.  En Mc 13, 22 Cristo nos sigue advirtiendo “surgirán falsos profetas que realizarán señales y prodigios con el propósito de engañar, si fuera posible a los elegidos. Ustedes estén sobre aviso, miren que se los he predicho todo”

Estas palabras de Cristo que se pueden aplicar a todas las épocas, nos hacen ver una realidad bastante evidente en la actualidad, ya que están apareciendo quienes con unas teorías de origen pagano,  pueden llevar a la ruina espiritual a muchos. En estos días están proliferando todo tipo de maestros del error, es abundante la mala semilla que se va sembrando en la mente de muchos, con mentiras que causan   desconcierto en muchos cristianos,  no muy sólidos en su Fe.

Es muy necesario conocer las intenciones de estos personajes, ya que cuando Cristo  habla de falsos profetas se refiere a “doctores de la mentira” que seducen al pueblo con apariencia de bondad, persiguiendo en el fondo fines interesados. En Mt 7,15 Cristo nos dice “Guardaos de los falsos profetas que vienen a vosotros con disfraces de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces” Por sus frutos los conoceréis.

El mismo Cristo nos dice que los predicadores de ideas falsas se conocerán por sus frutos, ya que sólo traerán desunión con la Iglesia y la perdición de muchas almas. En este pasaje el Señor nos pide estar alertas pues las ideas engañosas se presentan muchas veces con apariencia de bondad.

Hablando de los frutos el Señor agrega:” Todo árbol bueno da fruto bueno”.

Cuando un árbol está sano, es porque corre por el,  la buena savia de la vida de Cristo.  El  nos dice en Jn 15,5 “Yo soy la vid y vosotros los sarmientos, el que permanece en Mí y Yo en él ese da mucho fruto, porque separados de Mí no podéis hacer nada”.

Esta hermosa y cierta realidad nos hace ver que no podemos descuidar una profunda unión con El Señor, para que se produzcan en nosotros las buenas obras que el Señor espera.

En Lc 6, 45 el Señor nos precisa “El hombre bueno del buen tesoro del corazón saca lo bueno, el malo, del malo saca lo malo” Porque de la abundancia del corazón habla su boca. 

¿Pero si en el corazón no está Dios qué palabras podrá comunicar?

Examinemos cómo es nuestro interés por vivir la presencia de Dios en cada circunstancia de nuestro diario vivir…revisemos qué debemos corregir…qué propósitos llevar a cabo…

Jesús nos llama constantemente a permanecer activos a no perder la más pequeña ocasión de dar testimonio de vida cristiana…a ir dando en cada circunstancia un trato más humano a las personas que nos rodean.

Para ser cristianos de verdad, hemos de vivir tomados de la mano del Señor y con una Fe plena, seguir nuestro camino diario entregadas totalmente a EL. Jesús es la luz de nuestras vidas, el faro que nos guía…Hemos andado en tinieblas hasta que El  nació y trajo la luz a la tierra, ahora es momento de irradiar esa luz a los demás hombres.

Sin El caminamos a oscuras por eso tropezamos y caemos…necesitamos Su ayuda, ya que El es el remedio a todos los males que nos aquejan. 

Por eso, el Señor nos pide ahora, que siguiendo la ruta que nos ha trazado, iluminemos la vida de otros hombres con la luz de la fe en El, que es  Nuestro Señor y Maestro. …A todos nos llama el Señor para ser luz del mundo y para dar a conocer Su Doctrina….

Tengamos presente que las palabras llegarán al corazón de nuestros amigos, si es que antes llega nuestro testimonio de vida cristiana, como indicio de una vida coherentemente vivida.

Nuestra misión de empresarios es servir en y al mundo, integrar y enriquecer nuestra vida, pues Dios mismo encuentra su gloria en el hecho de que cada hombre, único e irrepetible, obra de sus manos, viva plenamente. El trabajo humano pertenece al orden económico temporal, pero también a la economía de la salvación divina.

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